MICROESPASMOS LITERARIOS

RELATOS BREVES E HIPERBREVES

Manos

Alisaba cualquier pliegue que hubiera en la alfombra para que, a la mañana siguiente, sus hijos no tropezaran con ella al levantarse a desayunar. Por la noche, con sigilo, se aseguraba de que no hubiera monstruos en el armario, ni debajo de la cama, que pudieran inquietar el sueño de los pequeños. Luego, disimuladamente, revolvía algún papel del escritorio para despertar a su marido, que solía quedarse dormido sobre los cuentos que ya no escribía, porque le salían tristes. Era la única forma de mandarlo a la habitación.
Y cuando todos, al fin, dormían, ella se arrodillaba junto a sus camas y les cogía las manos, y se las llevaba a la mejilla. Pero aún tardaría mucho en darse cuenta de que su piel ya no sentía, de que sus manos ya no tocaban.

 
 
 

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2 comentarios el “Manos

  1. Manon
    04/11/2013

    Llego a tu blog a través de los laberintos misteriosos de internet y me gusta lo que leo. Siempre admiré la capacidad que tenéis algunas personas para sintetizar toda una historia en unas pocas líneas. He sentido la caricia de estas “Manos” .

    Un saludo.

    Manon.

    • Benditos laberintos que te han traído a este blog que empieza a dar sus primeros pasos. Gracias, Manon, por tus palabras y por dejarte acariciar por las mías.
      Un abrazo espasmódico.

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